Te afecta a ti, a tu vecino, a tu amigo, a ricos y pobres, a jóvenes y ancianos… No discrimina edad, raza ni género…se llama Estrés y le dicen la enfermedad de los tiempos modernos.
Los sientes cuando tratas de balancear las demandas del trabajo con las necesidades de tu hogar y familia, cuando recibes una visita importante a cenar, cuando preparas un viaje, cuando un familiar se enferma, cuando se te hace tarde para el trabajo…está con nosotros por poco tiempo o por largos períodos.
Pero, ¿qué es el estrés? ¿Por qué afecta a unas personas más que a otras? ¿Por qué lo que te causa estrés a ti, tal vez no afecta a tu vecino? ¡Infórmate y aprende a manejarlo mejor!
¿Qué lo causa?
El estrés ocurre cuando percibes que las demandas externas a las que estás sometido, son mayores que los recursos con los que cuentas. Es la reacción física y psicológica que aparece ante estas situaciones de desbalance. Puede durar 10 minutos o varios años, y puede ser causado por una infinidad de factores, incluyendo hechos pasados, presentes o futuros, positivos o negativos, agudos o crónicos.
Desde las cosas más simples de la vida cotidiana, hasta los eventos de importancia crucial, pueden desencadenar una crisis. Los detonantes de origen psicológico y físico van desde la falta de sueño hasta someterse a una operación riesgosa. Los factores psicológicos más comunes incluyen aquellas condiciones que evocan emociones negativas tales como el odio, el miedo, el enojo y la tristeza.
Los detonantes del pasado, son eventos que ya ocurrieron -como por ejemplo una experiencia traumática en la niñez- pero que continúan manifestándose en el presente de alguna forma. También existen eventos estresantes del presente -como retos laborales o personales- y otros que aún no han ocurrido pero que son motivo de preocupación.
También existe el estrés positivo, el cual ocurre como consecuencia de un evento de connotación positiva -como la graduación o la boda- . El negativo, en cambio, aparece tras situaciones molestas o perjudiciales para la persona o para algún familiar cercano a ella.
Los detonantes clasificados como agudos, son aquellos que aparecen de repente y que duran relativamente poco tiempo. Los crónicos son los que se extienden en el tiempo y nos dan la impresión de que nunca acaban.
Es muy importante tener en cuenta que el efecto de cada uno de estos factores varía de persona en persona. Lo que resulta estresante para ti no necesariamente lo es para tu amigo o vecino, lo cual depende en gran medida de las herramientas con que cada individuo cuenta para enfrentar las situaciones y eventos que aparecen la vida.