Limpiando un CD con pasta de dientes, podremos eliminar pequeñas ralladuras o errores en los discos.
En alguna ocasión, nos hemos topado con un CD cuyo valioso contenido no puede ser leído por la unidad del equipo. Antes de tirar el soporte a la basura y dar por perdida toda su información, os recomendamos una solución que puede ayudarnos a solventar el problema. Lo primero es asegurarnos de que la parte que lee el láser (la superior o capa reflectante) no esté dañada; si lo está, el CD es irrecuperable. Si la parte ligeramente arañada es la inferior, aún nos queda una posibilidad.
Empezaremos cogiendo un algodón o un trocito de tela muy lisa. Seguidamente, aplicaremos una pizca de líquido que nos pueda servir para pulir; por ejemplo, cera de coche, limpiador de vitrocerámicas o incluso pasta de dientes. La finalidad de este rudimentario método es alisar la superficie dañada hasta que las rasuras más finas (las profundas serán imposibles de eliminar) queden lo suficientemente lisas como para que el láser pueda volver a leer esa parte del disco.
Fuente: Venunet.es